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la desregulación perjudica a los productores ante una industria concentrada

Este último 18 de noviembre, mediante el decreto 812/2025, el gobierno de Javier Milei modificó las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), quitándole entre otras cosas la posibilidad de interferir en el precio que se le paga a los productores. Es el tiro final de una política de vaciamiento. Primero vino el …


Este último 18 de noviembre, mediante el decreto 812/2025, el gobierno de Javier Milei modificó las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), quitándole entre otras cosas la posibilidad de interferir en el precio que se le paga a los productores. Es el tiro final de una política de vaciamiento. Primero vino el decreto 70/2023 (a los 10 días de la asunción de Milei), que empezó a cambiar el carácter del Instituto, “procurando proteger el carácter competitivo de la industria”. Luego llegó el desfinanciamiento. La última resolución fue la frutilla del postre.

Historia repetida

Según el gobierno, la norma permitiría más libertad en las operaciones económicas del sector. El INYM se encargaba, hasta esta gestión, de poner un precio mínimo al inicio de cada cosecha, lo que les permitía a los pequeños productores no quedar tan desprotegidos frente a la industria, que es la que impone los precios. Hoy las industrias yerbateras pagan lo que consideren incluso por debajo de los costos de producción de los yerbateros.

El último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre el sector indica que “si el INYM y las regulaciones asociadas al mismo buscaban darle herramientas al sector con menor poder relativo en un claro escenario de mercado imperfecto, su eliminación agrava el estado de cosas”. Mayra Llopis Montaña, investigadora del CEPA, le dice a Tiempo: “La desregulación del sector hizo que el precio de los productores variara considerablemente. Entre octubre de 2024 y marzo del 2025, lo que se le pagaba por kilogramo de hoja verde se mantuvo congelado y, más allá de que las protestas de productores en mayo de este año hicieron que el precio que se les pagara aumente, desde junio de este año hasta octubre el precio mínimo pagado estuvo 8% por debajo de lo que se estaba pagando en mayo de 2025”.

Si la comparación se hace con el período previo a la llegada de Milei al gobierno, la caída es más pronunciada. “En términos reales, el precio que recibe el productor por la hoja verde cayó 45,9%, mientras que el precio en góndola bajó 31,8% entre diciembre de 2023 y junio de 2025. Esto sugiere que el mayor ajuste en la cadena de valor lo sufrió el productor”, indica el ya citado informe. Llopis Montaña agrega una dificultad: «Los productores no cobran la totalidad de lo producido al contado sino que una parte se paga con cheques de 30, 60, 90 y 120 días. Esto hace que no puedan tener previsibilidad al momento del cobro”.

La situación generó una caída de la producción. “En los primeros nueve meses de 2025 -indica Llopis Montaña- hubo una retracción de 10,3% respecto a 2024. Esta caída tiene que ver principalmente con la baja  en rentabilidad del productor, que a veces piensa que no tiene sentido producir en la medida en que va a pérdida”.

El complejo yerbatero se encuentra principalmente en Misiones y algo en Corrientes. Tiene  entre 12.000 y 12.500 pequeños productores, con 228 establecimientos que operan como secaderos registrados a nivel nacional y 105 industrias molineras y fraccionadoras. Las diez empresas más grandes de producción industrial acumulan 75% del mercado de consumo. Las tres más importantes (Las Marías, Liebig y Santa Ana) concentran el 47 por ciento. “La desregulación genera mayor concentración en pocas empresas, hace que ellas tengan más posibilidades de presionar a los productores pagándoles precios a la baja”, expresa Llopis Montaña.

Las facilidades para importar generadas por la reducción de impuestos aduaneros en varios sectores también influye: “De acuerdo a los datos publicados por Indec, las importaciones de yerba mate, proveniente de Paraguay y Brasil, en 2024 alcanzaron 11,9 millones de kilogramos, 80,1% más que en 2023”, indica el informe de la CEPA

Si la historia se repite como tragedia, primero, y como farsa, después, esta no es la excepción. El INYM venía a cerrar el proceso de liberalización de los precios en los  años 90, cuando el “tractorazo” de 2002 en Misiones permitió que se pusiera en tela de juicio la medida menemista de cerrar  la Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM).

Otras yerbas

El escenario económico general y las medidas del gobierno encierran al complejo yerbatero con otros inconvenientes.

Comenta Llopis Montaña: «Otro de los problemas que establece el nuevo decreto es que hay una liberalización total del calendario de cosecha. Antes, por ejemplo en los meses de octubre y noviembre, estaba prohibido cosechar para cuidar los yerbadores y permitir la regeneración de las plantas. Ahora se puede en cualquier momento y eso generará un problema en la baja de la calidad y en los yerbales».

Sobre el futuro, Llopis Montaña pronostica un cuadro de “conflicto de los productores”, que ya suspendieron el inicio de la cosecha de verano, y de “mayor concentración de ventas y riquezas en pocas firmas”. Más allá de lo ya dicho, y con una industria en crisis, movilizada, el gobierno mantiene un silencio sobre el devenir. Y de fondo se escucha el famoso ruido de mate.



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